Sábado 22 de Marzo, 2014. Clarín.
ANDREA RINCÓN, REINA DE LA VERGÜENZA Y LA CARADUREZ.
BELLA ACTRIZ PROVOCÓ EXCITACIÓN Y HUMILLACIÓN AL MISMO TIEMPO.
El mundo del espectáculo no deja de sorprender cada día a los espectadores. El sábado por la noche se entregaron las distinciones a todas las parejas participantes del programa "Bailando por un sueño" por colaborar con distintas instituciones de bien público. Aunque en realidad tendría que llamarse "Resbalando por un sueño".
La voluptuosa Andrea Rincón, devenida bailarina, regaló a las cámaras una inolvidable imagen, sobre todo al público masculino, que la vio casi "como Dios la trajo al mundo". Rápidamente aprovecharon la oportunidad para fotografiarla.
Todos saben que Andrea es poco glamorosa, aunque quiere disimularlo. Llegó en una espectacular limusina pero sus movimientos torpes provocaron que cuando se bajaba del vehículo, enganchara su vestido con los tacos y, como la prenda no tenía breteles, se deslizara dejando sus gigantescos y recién operados atributos superiores, a la vista de todos.
Lo que para cualquier mujer hubiera sido un papelón difícil de superar, para ella fue anecdótico.
Con una carcajada bastante varonil, la joven pronunció una palabrota que asombro a todos los periodistas y a los famosos que aún no habían entrado al canal.
Andrea expresó: "Estoy acostumbrada a andar en bolas por la vida, una vez más, no me hace nada. Esto me pasa por querer parecerme a las divas de televisión, en lugar de ser yo misma viniendo en zapatillas y jeans".
La ceremonia comenzó puntualmente, pero Andrea tardó bastante en reaparecer porque debía arreglar su vestido. Por supuesto, la chica no tiene alma de "costurerita" aunque seguramente debe haber dado muchos "malos pasos" y no tenia los elementos para arreglar la prenda. Tuvo que esperar a que alguien de la producción del programa consiguiera hilo y aguja para coser el vestido.
Lo más insólito de la noche fue que la joven pretendía que la esperaran para comenzar el programa. Entonces fue cuando perdió la paciencia el productor que, según algunos testigos, dijo fuera de sí: "¡¡Esta piba se cree que es el ombligo del mundo, que alguien la ubique por favor. Tienen cinco minutos de cámara y se creen que son Mirtha Legrand!!"
El programa comenzó sin ella en el horario estipulado. Esto provocó un ataque de histeria en la chica que para llamar nuevamente la atención, volvió levantando los brazos y saludando a todos para acaparar a las cámaras.
En el momento de recibir la distinción con su pareja de baile, la atolondrada "bailarina", quiso repetir su escénica caída ante las cámaras de televisión, fiel a su estilo, exageró el hecho pero no provocó el mismo efecto, ya que todos sabemos que es muy mala "actriz" y la situación resultó bastante grotesca.
Esto provocó el comentario de otras de las participantes del "Bailando", que en lugar de cinco minutos tiene diez de televisión, y dijo: "Ya no saben qué hacer para salir en una tapa... ¡Por Dios, qué vergüenza!"
Cuando la "bailarina" Andrea se enteró de este comentario, se enojó mucho y fue hasta la mesa de su "compañera" a la que calificó con su característico vocabulario de camionero.